Yo estaba sin ilusión, mi vida andaba en penumbra,
de pronto todo cambió, por esta Luz que me alumbra.
Es que estoy enamorado y ella, un poco, lo sospecha
Cupido, con tiro certero, hizo blanco con su flecha.
Con ella sueño despierto, la veo y me transporto
posiblemente sería mía, si yo no fuera tan corto.
Estoy tan emocionado, ya mi ser no se acostumbra
a pasar un solo día, sin esta Luz que me alumbra.
Quisiera yo declararme, pero me faltan agallas
a veces estoy decidido, pero mi boca se calla.
La niña, que me desvela y tanto me enamora,
trabaja en un micro-cine, ella es acomodadora.
Voy a tener que animarme, no hacer lo del avestruz,
es que gasto el sueldo en cine, mi querida María Luz.
Escribe un comentario